
Puede que, con la lectura de este post, pensemos que la Comunicación no tiene límites. O que todo vale si uno sólo persigue la eficacia. La cuestión es que, en el
Delaware National Bank, su presidenta y directora general,
Lynda Messick, cansada de que los mensajes internos colocados en las áreas de descanso del banco, pasaran desapercibidos, decidió confeccionar una revista interna con llamativos colores y fácil de leer. La decisión, tal cual, no tiene trascendencia. Lo novedoso fue su sistema de distribución. Messick decidió colgar el nuevo boletín en una funda transparente colocada detrás de las puertas de los inodoros. A partir de ahí, el éxito fue arrollador y "todo el mundo conoce sus cifras perfectamente", declara la presidenta del Delaware National Bank. La historia la he conocido a través del número de febrero del boletín,
'Desarrollo" profesional y personal' de Deusto. No disponible on line.
1 comentario:
¡Eso se llama identificarse con las necesidades del público!
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